Una Voz

Cómo funciona la traducción simultánea en tu iglesia

En una iglesia con visitantes, misiones o congregación migrante, el sermón se predica en un solo idioma. Una Voz resuelve esto sin traductores humanos que contratar ni radiofrecuencia que mantener: el predicador habla y cada asistente escucha y lee el mensaje en su idioma, desde su propio móvil, escaneando un código QR.

Sin apps que instalar, sin hardware que comprar, lista en minutos.

De la mesa de sonido al móvil del asistente

Así funciona la traducción simultánea en la iglesia, de principio a fin — un solo recorrido, sin pasos ocultos.

  1. 01

    Configura tu iglesia

    Desde el panel de tu iglesia creas el servicio y eliges los idiomas a los que quieres traducir. Se hace una vez y queda listo para cada domingo: no hay hardware que instalar ni técnico externo que llamar.

  2. 02

    Comparte el QR

    Tu iglesia tiene un código QR y un enlace propios. Imprímelo en el boletín, proyéctalo antes de empezar o pégalo en la entrada — es lo único que necesita ver tu congregación.

  3. 03

    El predicador habla

    En el móvil o el ordenador de la mesa de sonido, el operador pulsa Emitir. A partir de ahí el predicador solo tiene que hablar con normalidad, como cualquier domingo.

  4. 04

    La IA escucha, traduce y convierte a voz

    El audio se reconoce, se traduce y se sintetiza de nuevo en voz natural en cada idioma configurado, en pocos segundos — afinado para sermones, con tu glosario propio y las citas bíblicas en su redacción oficial.

  5. 05

    Cada asistente escanea y escucha

    La congregación escanea el QR desde su asiento, elige su idioma y sigue el mensaje escuchando y leyendo a la vez, sin instalar ninguna app y sin auriculares de radiofrecuencia que repartir ni recoger.

Sin apps, sin hardware, listo en minutos

No hay nada que descargar. El enlace que abre el QR funciona directamente en el navegador del móvil del asistente; quien quiera puede añadirlo a su pantalla de inicio y a partir de ahí se comporta como una app, pero nunca hay una tienda de aplicaciones de por medio.

Tampoco hace falta comprar receptores de radiofrecuencia ni auriculares que repartir y recoger cada domingo: el único hardware es el móvil que el asistente ya trae en el bolsillo.

El audio está pensado para seguir sonando aunque guarden el teléfono con la pantalla bloqueada, así que no tienen por qué sostener el móvil en la mano durante todo un sermón de 45 minutos.

Un asistente sigue el sermón traducido en su propio móvil

Para el equipo de tu iglesia

Crear el servicio y compartir el QR lleva minutos, no una tarde de configuración. Todo se gestiona desde un único panel, pensado para quien lleva la mesa de sonido o la administración de la iglesia, no para un departamento de IT.

Idiomas y voz a tu medida

Eliges cuántos idiomas ofreces y con qué voz —desde subtítulos hasta voz natural—, según el plan de tu iglesia. Añadir un idioma nuevo es un ajuste en el panel, no una integración.

Glosario y bosquejo del sermón

Sube el bosquejo y añade los nombres propios o términos que tu iglesia usa a menudo: la traducción los reconoce bien desde la primera frase, en vez de aprenderlos sobre la marcha.

Código de acceso y marca propia

Tu iglesia tiene su propio código de acceso, su logo y sus colores. Los asistentes se unen a la traducción de tu iglesia, no a una app genérica compartida con otras congregaciones.

Uso y oyentes en vivo

Desde el mismo panel ves cuántas personas están escuchando y en qué idioma, servicio a servicio — sin hojas de cálculo ni conteo manual.

Pruébalo en tu próximo servicio

Crea tu iglesia gratis, elige tus idiomas y ten el QR listo antes del próximo domingo.

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